La Junta de Gobierno Local, presidida por la alcaldesa Noelia Arroyo, ha aprobado el proyecto de la nueva Ordenanza de Convivencia Ciudadana del Ayuntamiento de Cartagena. Esta iniciativa busca reforzar la protección del espacio público y agilizar la reparación de daños causados por conductas que alteran la vida en calles, plazas y parques.
Según explicó la alcaldesa, la convivencia requiere reglas claras, capacidad de reacción y una administración preparada para actuar en situaciones donde el espacio público se ve afectado. La ordenanza, resultado del análisis de las normativas más efectivas de España, ha sido adaptada a los problemas actuales del municipio y está diseñada para brindar mayor margen de actuación a la administración municipal.
En este sentido, la norma prevé medidas que evitan y corrigen los resultados del mal uso de las zonas públicas, como la retirada cautelar de materiales, decomiso de objetos, suspensión de actividades, reposición de la situación alterada y la reparación de daños. En casos que involucren bienes municipales, las sanciones serán compatibles con la obligación de pagar el coste de la reparación o la correspondiente indemnización.
Además, la ordenanza contempla la intervención en situaciones de grafitis, carteles o vandalismo, donde los agentes podrán ordenar la limpieza inmediata cuando sea posible. Se busca promover la limpieza y el respeto por los espacios públicos, con la posibilidad de ejecutar la reparación de forma subsidiaria y repercutir el gasto en el responsable en caso de no actuar voluntariamente.
Otro aspecto destacado es la incorporación de la mediación como vía de resolución alternativa de conflictos, especialmente en problemas derivados del uso compartido del espacio público. En el caso de menores, se establece un sistema voluntario con personal especializado para alcanzar acuerdos de reparación.
La ordenanza también aborda la mendicidad, los usos impropios del espacio público, la prohibición de servicios sexuales retribuidos en la vía pública, el absentismo escolar y otras conductas que afectan la convivencia. Las sanciones varían según la gravedad de la conducta, con multas que van desde los 120 euros en infracciones leves hasta los 3.000 euros en casos graves y muy graves.
El proyecto también incluye un capítulo dedicado al fomento de la convivencia, con campañas informativas, acciones educativas y programas para promover el respeto a la diversidad cultural y religiosa. La ordenanza deberá ser aprobada inicialmente por el pleno del Ayuntamiento y posteriormente sometida a exposición pública antes de su aprobación definitiva.
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